Descripción

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De forma cónica durante el crecimiento, con ramas dispuestas en falsos verticilos, que nacen horizontales y con el paso del tiempo se convierten en colgantes. Las ramas, una vez muertas no se desprenden, permaneciendo en sus rectos troncos. Estas ramas, junto a su copa, permiten amortiguar el stress del impacto al caer en el momento de la tala.

Su corteza pasa de ser lisa, de color grisáceo y con abundantes vesículas de resina, a corteza gruesa, agrietada y de color pardo grisáceo.

Sus acículas, blandas, pueden llegar a los 3 cm. De color verde claro por arriba y tonalidad grisácea por abajo, desprenden una aroma a limón cuando son estrujadas. Las yemas tienen forma de cono de color pardo rojizo.

Las piñas son colgantes y de escamas delgadas terminadas en brácteas en forma de tridente. De color verde, pasan a marrón cuando los piñones van madurando. El cambio de color de las brácteas indica que el piñón está maduro. Entre agosto y octubre las piñas, ya de color marrón, se abren dejando caer los piñones que al disponer de alas, pueden caer lejos de la planta.